jueves, 15 de octubre de 2009

La otra Verdad

Contada por SIN MORDAZA hace 7 años

Fue el viernes 27 de setiembre de 2002

Nadie desconoce la importancia de conocer la verdad sobre un plan de exterminio "subversivos" en la década del '70. Pero es cierto que grupos como el E.R.P y Montoneros tenían sus propios planes para la Argentina y nos llevaron a una guerra que costó muchas vidas.
Parecía que la Ley de Punto Final, Obediencia Debida y el tiempo iban a cerrar las terribles heridas producidas en la sociedad. No fue así, y por la decisión del Juez Federal Rodríguez, quien consideró inadmisible las dos normas, estamos viviendo en Santa Fe un "volver al pasado". Increíblemente, desde algunos medios se pretende imponer miedos y reflotar antinomias que no existen.
La prensa local, salvo pocos casos, expone sólo una de las campanas y no permite que la otra parte cuente su verdad, para que la sociedad decida a quién creerle. Pero este no fue nuestro caso, ya que no estamos interesados en tomar partido por ningún sector. Sólo reflejamos hechos que no se conocen o que pretenden modificar la verdad.-
Nuestra colaboradora, Mirta Asselborn, luego de analizar distintas documentaciones, contó otro de los verdaderos motores del Juicio -que se iniciara en el Juzgado de Garzón, en España y que se llevara adelante en el Juzgado Federal de Santa Fe-, un multimillonario negocio que viera una veintena de abogados locales, de Buenos Aires, España y del que participarían varios colegas locales.
Recorriendo la Internet nos encontramos con que el 15 de Mayo de 2001, el Dr. Carlos Slepoy (Presidente de la Asociación Abogados Pro-Derechos Humanos de Madrid), reconocía que el objetivo era obtener una indemnización por 3.000 millones de dólares.
Este sería el interés superior, pero para lograrlo hay que conseguir una condena penal para iniciar la demanda civil.
El Dr. Jorge Pedrazza, Alias "Coco" es uno de los que encabezan las acciones judiciales, que pueden llevar a que todos nosotros debamos hacernos cargo de esta fabulosa indemnización, ya que los imputados son insolventes y, además, lograrían obtener un fallo que determine que el Estado era el estaba al frente del operativo y debe ser quien se haga cargo de los gastos y daños.
La declaración de Pedrazza sería fidedigna y no habría sido bajo tortura
La primera reacción del Dr. Pedrazza fue mandar un mensaje a los colegas respecto de que lo publicado en Sin Mordaza On line fue realizado bajo tortura.
Lo cierto es que la detención del ex miembro Montonero fue producto de un hecho policial contra la propiedad privada, por parte de los vecinos que dieran aviso a la Policía. Debo recordarles, a los colegas, que el hecho que describimos fue en Noviembre del '75, cuando había gobierno democrático y todas las instituciones funcionaban. Es más, existía la pena de muerte.
De lo que pudimos averiguar, todos los hechos fueron corroborados no sólo por los protagonistas de la época, sino también por ex compañeros (montoneros) de Pedrazza, quienes lograron entender varios hechos posteriores, decisivos en la vida de sus amigos personales.
También supimos que uno de los que lo detuvo al actual abogado, luego de su accionar en Grossi, fue el conocido "Chiquitín" Ciorciari.
Otra de las anécdotas que escuchamos fue que en esa época, Jorge Pedrazza concurría al Concejo, donde trabajaba su padre. Allí era conocido por su bajo perfil y porque casi no se le conocía la voz. Todos los compañeros de oficina del Concejo se quedaron sorprendidos la mañana en que se conoció que estaba detenido por los hechos de Grossi, en calle San Martín, más aun cuando se supo que era parte de los Montoneros. Todos coincidían al decir que tenía otra imagen.
Durante mucho tiempo, dentro de los "Montos" se debatía sobre las incidencias de las declaraciones de Pedrazza en la policía y en la Justicia, ya que -al estar en vigencia el Código de Justicia Penal Revolucionario Montonero- le hubiese correspondido la Pena de Fusilamiento por violación a los artículos 4 (Traición), 7 (Delación) y 6 (Confesión)
Nuestra cronista consideró que el acta de declaración, realizada ante la policía y ratificada en sede tribunalicia, definía el perfil de la persona que está llevando adelante un negocio judicial, y que como en años anteriores, le fue muy beneficioso pero que nos costará a todos los argentinos.
No fue que vinieron los "Ford Falcon" verdes y se lo llevaron de la casa o del aguantadero. Fue un delito que lo tuvo como protagonista, sino que la sociedad lo detuvo y lo entregó a la Policía.
A los colegas que lo protegen y que ven otra cosa: "no incurran en la apología del delito" por obtener una ventaja.
http://www.sinmordaza.com/modules.php?name=News&file=article&sid=1704


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