domingo, 29 de noviembre de 2009

CAUSA BRUSA. Canteli y el secuestro fallido

La prensa santafesina dio amplia difusión al secuestro de un vecino de Avelino Canteli, al que al parecer lo confundieron con éste.
Como conejo surgido de la galera de algún mago, llegó el intento de secuestro del “Conejo” Canteli.

¿Por qué y para qué?

El “Coco” Canteli alude al “Curro” Ramos y al “Pollo” Colombini como posibles responsables del secuestro de su vecino. También sospecha de los jefes policiales que dice haber denunciado por enriquecimiento ilícito.Pero no sospecha de las bandas terroristas y sus cómplices, como autores del hecho.
Se le están agotando las neuronas o compra “carne podrida” el ex jefe de Robos y Hurtos de la policía santafesina.
Un viejo policía debería aplicar el ABC de toda investigación criminal.

  1. Inspeccionar el lugar de los hechos. Aguado y Don Guanella a las 10 de la mañana en una parada de colectivos. El movimiento cotidiano del lugar, negocios próximos, posibilidad de testigos considerando el tiempo en segundos que puede llevar la consumación del delito y movimientos inevitablemente sospechosos, como tomar a una persona por la fuerza, taparlo con una manta y subirlo a una camioneta personas cubiertas con pasamontañas con las elevadas temperaturas del día y la hora.
  2. Interrogatorio de víctima y testigos. La víctima refiere que entre sus captores había un lenguaje “muy policial” (el masculino) y un trato muy respetuoso (Señor) al supuesto Superior que no es el que éste les dispensa (pelotudos). Ningún “Jefe” puede ordenar la comisión de un delito tan grave a subalternos que no sean de su absoluta confianza por el trato cotidiano, lo que implica el tuteo, el llamado por el nombre, apodo o de Jefe, pero no de “Señor”.
  3. Indagar a quien favorece el ilícito. De ninguna manera puede favorecer a Ramos y Colombini, que por su condición de procesados deben aparentar ser émulos de las Carmelitas Descalzas. Además en las postrimerias del juicio, carece de sentido atentar contra un testigo que no aportó nada en contra de ellos. Tampoco favorece a los “Jefes policiales” que fueron denunciados años atrás y cuyas causas habrían prescripto.

Si de la inspección ocular del lugar del hecho y de las declaraciones de víctima y testigos, se establece de manera indudable que el ilícito se cometió, solo se ven favorecidos por el hecho, los terroristas de antaño, sus cómplices y los periodistas discípulos de Joseph Goebbels que mienten y mienten, tratando de convencer a la opinión pública (que no es la opinión que se publica) de que los terroristas y asesinos eran unos jóvenes idealistas y que quienes los combatieron eran unos perversos criminales.
Además, son ellos los únicos que cuentan con el dinero, los medios y gente joven comprometida con sus fines para cometer un hecho de esta naturaleza.

Orlando Agustín Gauna


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