viernes, 3 de septiembre de 2010

Socialistas eran los de antes

Alfredo Palacios –
Otro nombre prohibido
en
la Ciudad de Buenos Aires

Atento a lo dispuesto en el artículo 5º de la Ley Nº 83 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
no se podrán designar calles o lugares públicos con nombres de autoridades nacionales, provinciales o municipales que hayan ejercido su función por actos de fuerza contra el orden constitucional y el sistema democrático.”
Así como por aplicación de esta norma se debe quitar el nombre de Juan Domingo Perón de calles o lugares públicos; estos lugares tampoco podrán llevar el nombre de Alfredo Palacios, ya que durante el gobierno de la “Revolución Libertadora”, en 1957 actuó como miembro del congreso para tratar la reforma de la constitución de 1853. Y previamente, el Presidente de facto, General Eduardo Lonardi lo había nombrado Embajador ante la República Oriental del Uruguay, cargo que continuó ejerciendo durante el Gobierno del General Pedro E. Aramburu, hasta 1957.

Pero es cierto que socialistas eran los de antes.

En 1904 se produjo un hecho trascendental. Ese año Alfredo Palacios fue electo por el barrio de La Boca primer diputado socialista de toda América. Un gran logro para aquel letrado que había colocado en la puerta de su casa la siguiente placa: Abogado. Atiende gratis a los pobres”.
Algo que nunca pondrían en su placa, el ex presidente Néstor Kirchner, ni la falsa abogada y actual Presidente, Cristina Fernandez.

Cuando Alfredo Palacios presentó su tesis doctoral, titulada La Miseria en la República Argentina, los académicos de la Facultad de Derecho de entonces, la rechazaron argumentado que contravenía del artículo 40 de la Ordenanza General Universitaria, que prohibía atentar contra las instituciones. Allí decía Palacios: “Sabiendo que nuestros Gobiernos tienen por norma de conducta el despilfarro y que las defraudaciones y los latrocinios se cometen a diario y quedan impunes. (…) Que contesten esos suicidas morales que formando círculos han rodeado a todos lo gobernantes para lucrar a la sombra de las grandes empresas. Ellos son los responsables de la ruina del país, ellos que han hecho levantar palacios con los dineros del pueblo para habitarlos después de la catástrofe, encastillados en su asqueroso egoísmo, o que con las arcas repletas desparraman a manos llenas en el viejo Continente el oro que malversaron.” La tesis concluía incitando a la lucha: “Nuestros obreros deben unirse para la lucha, recoger las fuerzas dispersas que son fácilmente derrotadas, producir un movimiento de concentración y dar lugar por último a un todo orgánico, coherente y definido, capaz de establecer combate con probabilidad de éxito.”

Este socialista, como Convencional Constituyente fue impulsor del Art. 14 Bis. También fue candidato presidencial en el año 1958 con la fórmula Alfredo Palacios - Carlos Sánchez Viamonte.
Por aquel entonces la Revolución cubana era el ideal de muchos sectores y el socialismo argentino la vio con suma simpatía, a tal punto que el lema de la campaña presidencial era "en Cuba los barbudos, en Argentina los bigotudos...vote vote vote vótelo a bigote". Luego, cuando la Revolución Cubana se adhiere al bloque soviético, Palacios critica esta decisión porque siempre concibió incompatible la realización del socialismo sin libertad.
Su austeridad le valió una vida de grandes privaciones en sus últimos años y falleció en absoluta pobreza.

Orlando Agustín Gauna

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